La iniciativa Sanidad #PorElClima, promovida por la Fundación Ecología y Desarrollo (ECODES), ha enviado al Ministerio de Sanidad un documento con 53 propuestas para el nuevo Plan Estratégico de Salud y Medio Ambiente (PESMA) 2027-2031. El texto se ha presentado durante la consulta pública del futuro plan.
Objetivos concretos y evaluación
El planteamiento de la organización es que el PESMA incluya metas que puedan medirse, calendarios de aplicación y financiación identificada. El documento también reclama mecanismos de rendición de cuentas para comprobar el grado de cumplimiento de las actuaciones previstas.
La propuesta presta una atención especial a la relación entre cambio climático y salud. En lugar de limitar el seguimiento al número de episodios extremos o de avisos emitidos, Sanidad #PorElClima pide valorar conjuntamente cuatro elementos: el peligro, la exposición de la población, su vulnerabilidad y la capacidad disponible para responder.
- Reforzar el Observatorio de Salud y Cambio Climático con guías prácticas.
- Detectar y proteger de manera anticipada a las personas más vulnerables, con garantías de privacidad.
- Incorporar escenarios climáticos y riesgos simultáneos a la planificación sanitaria.
- Incluir el enfoque de Una Salud en la formación de los profesionales sanitarios.
Calor, frío y atención a los colectivos vulnerables
El documento solicita que la planificación frente a las bajas temperaturas alcance un desarrollo equivalente a la destinada a los episodios de calor. También propone medir la utilidad real de las alertas por temperaturas extremas y elaborar mapas locales de riesgo térmico.
Entre las medidas planteadas figuran además un nivel mínimo de refugio climático para cada municipio o zona básica de salud, actuaciones frente a la pobreza energética y garantías para mantener los tratamientos durante los periodos de temperaturas extremas. Las propuestas son fruto de un proceso en el que han participado entidades científicas, organizaciones de la sociedad civil y empresas vinculadas a la iniciativa.
El documento establece cinco prioridades transversales, entre ellas anticipar los riesgos mediante la integración de datos ambientales, climáticos y sanitarios, así como situar la equidad y a los grupos vulnerables en el centro de la planificación. La consulta pública debe servir ahora para recoger aportaciones antes de la definición del PESMA 2027-2031.