¿Os animáis a llevar una granja con Stardew Valley?

Muchos son los simuladores que existen hoy en día. Si pones la palabra ‘simulator’ en el buscador de Steam podemos encontrar desde simuladores más normales hasta rarísimos… ¡de cabra!. Por ejemplo sin ir más lejos, el propio Sims es un simulador de personas, allá donde todo el mundo tiene trabajo y es feliz, ¡increíble!

Stardew Valley es algo más. En su día le eché el ojo porque tenía buena crítica. ‘Pero si es un simulador de granjero’ me decía yo. ‘Tiene un buen aspecto pixelado pero… ¿algo más?’ Pues sí chicos, al final me sorprendió.

Pero antes, unos datos generales: Stardew Valley es un juego de PC estilo indie para un jugador en el que, como ya he dicho, llevas la vida de un granjero; pero con sus gráficos pixelados y vista isométrica. La banda sonora es muy tranquila, lo cual ayuda a relajarte mientras siembras tus zanahorias. El juego fue desarrollado por ‘ConcernedApe’ y distribuido por ‘Chucklefish Games’ y salió a la venta el 26 de febrero de 2016.

De regar cultivos a matar esqueletos

Como ya he dicho, Stardew Valley sorprende. El juego empieza con el jugador escapando de la ajetreada vida de la ciudad para irse a la granja de su difunto abuelo. Nada más llegar, te encuentras con una granja llena de broza y de malas hierbas. Te dan las herramientas básicas y algunas semillas. Y ale, ponte a limpiar y a plantar, riega las plantas cada día y reza por tener suficiente dinero para comprar más semillas.

El juego, en cierto modo, te deja con la curiosidad de explorarlo. Están las 4 estaciones del año, con diferentes cultivos cada una, hay ciclos día/noche, que afectan a ciertos aspectos del juego. Además no estás solo, tu granja se encuentra al lado de un pueblo lleno de gente, los cuales hacen fiestas cada cierto tiempo.

Y hay cosas más… Extrañas. Por mi lado, creía que el juego iba a ser más realista, sin magia, pero cuando menos te lo esperas has abierto la mina y andas bajando niveles y cogiendo mineral. Sin olvidarse, claro está, de ir acabando con todo lo que se mueva camino al fondo.

Muchísimas tareas por realizar

El juego es completísimo. ¿Que te va lo clásico? Planta y riega cada día. ¿Que prefieres animales? Pues construye un establo o un corral y ponte a cuidar animales. ¿Que no te va la vida de la granja? Puedes dedicarte a recoger objetos varios del mapa, a pescar o a bajar al fondo de la mina.

El juego en sí es muy completo, con muchísimas cosas que hacer y objetos. Además, las relaciones con los habitantes del pueblo también son mejorables. Puedes hacerles regalos para mejorar tu amistad y que te den cosas, te mandan misiones, tienen su cumpleaños… ¡Hasta te puedes casar y tener hijos! (Curiosidad: da igual si tu personaje es masculino o femenino, te puedes casar y tener hijos o adoptarlos con cualquier ‘soltero o soltera’ del juego).

En definitiva, un juego para desconectar

Yo lo tomé así. Después de estar a muerte sobreviviendo en diferentes juegos más ajetreados, echar unas partidas a Stardew Valley simplemente te tranquiliza. Sin ir más lejos, el juego se puede encontrar por 13,99 euros en Steam. Os dejo también su wiki oficial aquí.