Muchos jóvenes se sienten atraídos por vivir la experiencia de ser voluntarios fuera de España. De hecho, los meses de verano suelen ser los preferidos para realizar estos viajes. ¿Sabes realmente lo que es un voluntariado internacional? Aquí te lo contamos.

 

El voluntariado internacional NO ES…

… hacer turismo.

… realizar unas prácticas de estudios gratis.

… una forma de conocer gente y divertirse.

… hacerse un álbum de fotos con “niños pobres” para compartir en redes sociales. Trata respetuosamente a todos los destinatarios y pide permiso para retratarles.

… aceptar cualquier condición de una organización desconocida. Infórmate y pide referencias. Habla con gente que haya participado con anterioridad en proyectos similares.

… hacerte imprescindible en la misión, generando relaciones de dependencia con los destinatarios. Especialmente si se trata de niños.

… un motivo para que el mundo te esté agradecido.

… “salvar al mundo” necesitado ni convertirse en superhéroe o heroína.

imponer tu forma de hacer las cosas.

… una excusa para evadir tus responsabilidades cotidianas.

… un momento para lanzarte a la aventura poniéndote en peligro.

… hacer lo que quieras cuando quieras, siguiendo tu propio ritmo y criterio.

… un modo de acallar tu conciencia.

El voluntariado internacional SÍ ES…

… vivir una experiencia de encuentro con personas de otras culturas.

… una oportunidad para compartir tus conocimientos y capacidades.

… un servicio gratuito a los demás que puede continuarse en tu lugar de origen a través de organizaciones locales cercanas.

… un compromiso con la organización o institución que te acoge, por el cual das lo mejor de ti mismo a los destinatarios del proyecto en el que participas.

aprender de otros, tanto de tus compañeros voluntarios, como de los participantes de los proyectos con los que colaboráis.

adaptarse al lugar al que vas, valorando y respetando las costumbres y tradiciones.

… ser prudente y cuidar de tu saludvacunación, medidas higiénicas de alimentación…– y seguridad personal en lo posible.

… disfrutar del entorno, la naturaleza, la arquitectura, la gastronomía, la música y otras formas de arte propias de la zona.

… formarse e informarse de la historia, el contexto social y político de tu destino.

… ser crítico con las estructuras y los intereses que perpetúan la diferencia norte-sur, ricos-pobres.

… querer colaborar con el desarrollo de todos los pueblos. Además, debes tener en cuenta sus necesidades a corto, medio y largo plazo.

… darse cuenta que existen diversos modos de “pobreza” espiritual, económica, moral…

… no pretender exportar el modelo occidental al resto del mundo.

… una actitud de sensibilidad y apertura a los problemas de los que nos rodean, allí y aquí, ayer y hoy.

Desde aquí te animamos a que emprendas un voluntariado nacional o internacional. Todos y todas somos capaces de aportar algo y cambiar las cosas, al menos a pequeña escala. Sin lugar a dudas dar algo “gratis” a los demás, sin esperar nada a cambio, es una de las experiencias más enriquecedoras de la vida. Son muchos los ámbitos en los que puedas colaborar según tus preferencias y preparación. Quizá algún amigo o familiar quiera acompañarte en tu iniciativa. Piénsalo, atrévete y da el paso.