A pesar de su importancia, en la prevención y la promoción de la salud de la ciudadanía la atención primaria española sufre, y con ella sus profesionales y pacientes, el abandono histórico de las instituciones.

La atención primaria es la asistencia sanitaria básica, eje central de los sistemas nacionales de salud. Está basada en la aplicación de métodos asistenciales éticos y respaldados por la evidencia científica. Por ello, debe ser accesible a todos los ciudadanos, económicamente sostenible y equitativa para promover el desarrollo y el bienestar de la comunidad.

La gran mayoría de las necesidades sanitarias son resueltas en la atención primaria

Se estima que en atención primaria se resuelven el 90% de las necesidades sanitarias de la población. En determinados casos, ya sea por la complejidad o gravedad de la patología del paciente, se le deriva a atención especializada o urgencias hospitalarias según precise. Es decir, la buena salud del sistema de atención primaria favorece el mantenimiento de un sistema sanitario sostenible y eficiente que promueva la salud de los usuarios.

De los equipos y los tiempos de consulta

En cada centro de salud existen equipos de atención primaria formados por profesionales de la medicina y de la enfermería. Estos trabajan coordinadamente para implementar medidas de prevención y promoción de la salud. Del mismo modo, proporcionan los cuidados sanitarios para el paciente desde un enfoque integral, tanto para el manejo de las patologías agudas como para el seguimiento de las enfermedades crónicas tan prevalentes en nuestro medio: diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia, asma, obesidad, depresión,
ansiedad….

Según múltiples estudios realizados, cada consulta médica debería durar entre 10 y 15 minutos, es decir de 30 a 35 pacientes y 1 visita domiciliaria por turno diario. Sin embargo, el tiempo dedicado por paciente se ve reducido a 6 minutos por paciente de media en nuestro país (en Suecia asciende hasta 22,5 minutos) e incluso, con frecuencia, se dan citas a la misma hora.

Por consiguiente se dan retrasos en la atención, disminución de la calidad asistencial y perjuicios para los profesionales sanitarios los cuales se ven obligados a atender pacientes por encima de sus posibilidades. Esta disminución de calidad puede ocasionar errores, solicitud de pruebas complementarias o derivaciones innecesarias. Al final, el escaso tiempo de consulta, el personal reducido y la sobrecarga asistencial, hacen difícil garantizar una adecuada asistencia.

Como respuesta, numerosas plataformas profesionales y sindicatos médicos solicitan el incremento del tiempo de consulta, el descenso de las tareas administrativas y la contratación de más facultativos. Para ello, es prioritario un aumento de la inversión y una adecuada gestión en recursos humanos y materiales para potenciar la red de atención primaria. La precarización de este servicio fundamental implica necesariamente un deterioro del conjunto de nuestro sistema sanitario.