Las nuevas epidemias: ansiedad y depresión

Según diversos estudios en España, alrededor de un 57% de la población confiesa haber tenido ansiedad y un 35% depresión. Posibles desencadenantes de este aumento en los últimos años han podido ser: la crisis económica, paro juvenil o la falta de oportunidades entre muchos otros.

Pero lo que más preocupa es la incidencia de estas patologías mentales afectan a las nuevas generaciones, puesto que se presentan sin distinción de género, edad o clase social. El estar constantemente expuestos en las redes sociales, bajo muchos puntos de vista críticos o una excesiva presión en el ámbito académico, además de otras posibles causas, ha generado en los millenials y en la generación Z un gran número de miedos e inseguridades que dificultan su día a día. 

Tal es el fervor, que hasta la revista Times dedicó una de sus portadas al tema, puesto que las cifras de estas patologías en los Estados Unidos, y en el resto de países del mundo, son verdaderamente inquietantes.

¿Pero qué es la Ansiedad?

La Ansiedad es un mecanismo de defensa el cual se activa cuando estamos ante situaciones de alarma, se podría decir que es un mecanismo universal.

¿Entonces donde está el problema?

El problema es cuando estamos continuamente en posición de defensa porque multitud de actividades de nuestra vida diaria nos hacen crear esta situación de alarma.

Es decir, es normal que nos sintamos inquietos o ansiosos antes ciertas circunstancias, como por ejemplo un examen o una entrevista de trabajo. Pero cuando este estado de alerta está de manera continua, o permanente, nos genera miedos, inseguridades e interfiere en nuestras actividades de la vida cotidiana.

 

 

Entramos sin ser conscientes en una rueda interminable.

Comienza todo con una idea o pensamiento que está en nuestra cabeza y, sin ser conscientes, empezamos a darle vueltas a ese pensamiento una y otra vez. Este proceso es conocido como la rumiación. El resultado es que hemos estado prácticamente todo el día dándole vueltas a ese pensamiento o juicio; dando vueltas sobre una posibilidad futura que está fuera de nuestro alcance.

Pero esto no termina aquí, puesto que esa rumiación constante nos genera miedos e inseguridades, además de sintomatología como la falta de aire o opresión en el pecho.

El problema es cuando esto no sucede de manera puntual o aislada, sino que es nuestro día a día y, ahí, es cuando necesitamos ayuda.

¿Qué es la depresión?

La Organización Mundial de la Salud la define como: “Un trastorno mental frecuente, que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración. La depresión puede llegar a hacerse crónica o recurrente y dificultar sensiblemente el desempeño en el trabajo o la escuela y la capacidad para afrontar la vida diaria. En su forma más grave, puede conducir al suicidio”.

Actualmente la desinformación y los tabúes que existen, lamentablemente, sobre las enfermedades mentales hacen que se agraven las consecuencias.

El punto de inflexión se da cuando somos conscientes de cómo en los últimos meses hemos tenido un comportamiento caracterizado por ser apático, triste y melancólico con sintomatología diversa. El momento en el que te ves obligado a poner una doble cara, es decir, de cara a tu familia, amigos o compañeros de trabajo intentas tener una actitud de felicidad y posibilidad. Sin embargo, por dentro sientes que no puedes más y sólo quieres irte de ahí.

Las sensaciones puedes diferir mucho de un paciente a otro, pero siempre que notes que algo no va bien, lo mejor es contactar con un profesional para que pueda ayudarte lo antes posible.

¿Es necesario “empastillarse”?

Por último, me gustaría hablar de otro “miedo” o “tabú” que existe entre los jóvenes o no tan jóvenes que se sienten identificados con todo lo dicho anteriormente. Y es que, el tratamiento para estas patologías no es “empastillarse hasta vivir en otro mundo paralelo”, como tanto muestran las películas. En la mayoría de los casos, gracias a la psicoterapia puedes llegar a ser consciente de todo por lo que estas pasando y que muchas de esas cosas vienen porque estamos todo el día rumiando pensamientos o juicios negativos que sólo te provocan daño a ti mismo.

Una de las más eficientes y más novedosas líneas de tratamiento es el Mindfulness, puedes ver uno de nuestros artículos sobre el tema aquí, pero no te preocupes porque haremos más de ese tema.

Esta técnica hace es que te centres en el presente y te ayuda a ser consciente de todos los pensamientos y juicios que tienes todo el día en tu cabeza y que no te aportan nada bueno. También te aporta herramientas muy eficaces para mejorar tu autoestima y eliminar tus miedos más arraigados.

¡Así que si te sientes así o conoces algún allegado, ya sabes como podrías ayudarlo!

 

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