La ley que deja de considerar a los animales como “cosas”

Hace unos pocos días se aprobó en el Congreso una reforma legislativa que ya llevaba tiempo planeándose. No es otra que la referente al régimen jurídico de los animales domésticos, los cuales han dejado de ser considerados como “cosas” para ser seres vivos dotados de sensibilidad, así como sujetos de derecho. Esta reforma afectará al Código Civil, a la Ley de Enjuiciamiento Civil y a la Ley Hipotecaria. ¿Pero cómo afecta esta ley a los toros?

Lo más relevante del caso es atender al hecho de que la sociedad avanza, puesto que hablamos de legislaciones antiguas, que poco a poco son reformadas; siendo lógico considerar a los animales domésticos como seres vivos y no como “cosas”. Hay que tener en cuenta que se va a considerar como animal doméstico a todo aquel animal cuyo “dueño” así lo considere, dándole dicho destino aunque no se trate de un perro, gato o cualquier otro animal doméstico al uso. Por tanto, debates que están a la orden del día —como podría ser el de la tauromaquia— parece que no quedarán zanjados, ni para un lado ni para otro, y que la tensa situación entre taurinos y antitaurinos seguirá manteniéndose como hasta ahora.

Por otro lado, al cambiar la consideración de los animales domésticos, con esta reforma veremos cómo se puede llegar a una solución distinta en el caso de separaciones y divorcios de parejas. Mientras que anteriormente se solía atender al titular de la “cosa”, salvo algunas excepciones, veremos como de ahora en adelante serán comunes las custodias compartidas; salvo en casos flagrantes de maltrato, en el cual será la otra persona la que pueda disfrutar de su mascota a tiempo completo.

Con respecto a la legislación hipotecaria, hay que precisar que la hipoteca no se podrá extender a los animales de compañía. Por otro lado, en lo que se refiere a la Ley de Enjuiciamiento Civil se promueve a partir de ahora la inembargabilidad de dichos animales, ya que hasta ahora, al tener la consideración de cosas, era posible su embargo como el de cualquier otro objeto del hogar.

Por tanto, vemos cómo se va a atender a una necesidad que la sociedad requería, y es que en nuestro tiempo existen animales que pueden ser considerados como de la familia, lo cual no es muy concorde con la consideración que tenían hasta hace escaso tiempo. Es muy probable que dentro de poco sigamos viendo más avances en la materia, y no sólo respecto a los animales de compañía, sino con respecto al resto de los mismos a los que no se les da dicho destino.