Aleluya, porque tenemos a Rufus Wainwright

Rufus Wainwright, tanto como persona como músico, inspira un gran aleluya.

Aleluya, porque la música actual necesita voces como la de Rufus Wainwright.

Aleluya, porque el movimiento LGTBQ necesita voces como la de Rufus Wainwright.

Aleluya, porque el estado político actual, con Donald Trump en la cumbre de influencia mundial, necesita voces como la de Rufus Wainwright.

Aleluya, porque tenemos a Rufus Wainwright.

Rufus Wainwright: el músico y la persona

Rufus Wainwright alcanzó la fama por cantar Aleluya, de Leonard Cohen, con quien tiene un parentesco familiar; también se ha atrevido haciendo versiones de Stevie WonderThe BeatlesSin embargo, su influencia musical temprana fue algo distinta.

Rufus Wainwright admitió abiertamente su homosexualidad siendo aun adolescente, y en estos duros años buscó refugio en la ópera. Personalidades como Edith Piaf y Judy Garland tuvieron gran influencia en Rufus.

Lo anterior, sumado a que empezó a tocar el piano a la temprana edad de los seis años, hace de él un músico con raíces en formación clásica que, de un modo u otro, se ha reflejado a lo largo de su carrera.

Su reciente ópera Hadrian combina cánones clásicos con reivindiación LGTBQ: su explícita historia trata del amor entre Adriano (Thomas Hampson) y su joven amante griego Antinoo (Isaiah Bell).

Las incursiones estilísticas de Rufus Wainwright

Aún sacando discos con el reconocido sello discográfico de música clásica Deutsche Grammophone, Rufus Wainwright ha compaginado esta impronta clásica con incursiones en otros estilos, como en su álbum Take All My Loves. Este original disco alterna la recitación de sonetos de Shakespeare con su ‘musicalización’, realizada en un estilo incatalogable que combina sonoridades clásicas y modernas:

Además, contó con la participación de reconocidas voces. El soneto 29 constituye la letra de la anterior canción (When In Disgrace With Fortune and Men’s Eyes), y su recitación corrió a cargo de la actriz Carrie Fisher poco antes de fallecer:

La portada del álbum…bueno, en palabras de Rufus: «la ópera me transfigura».

Por otro lado, también ha compuesto canciones más convencionales y ajustadas a la música comercial actual, que van desde las baladas de grandes melodías y cautivadoras armonías hasta eléctricos temas de energía rock. Por ejemplo, su canción Out Of The Game fue producida por Mark Ronson, mundialmente conocido por hacer Uptwon Funk con Bruno Mars. Además, Rufus aquí también contó con la participación y compañía de amigas como la actriz Helena Bonham Carter:

La espada de Damocles y Donald Trump

Ahora Rufus Wainwright vuelve con una canción y…ganas de denunciar ciertos aspectos políticos; en concreto, la presidencia de Estados Unidos ostentada por el polémico Donald Trump.

«Dear Mr. President:

This ancient story

from the 4th century

reminds me

of you

Love,

Rufus»

Cuenta la fábula que Dionisio I, tirano de Siracusa en el siglo IV a.C., ofreció a Damocles ocupar su cargo temporalmente, pues este cortesano señalaba la fortuna de aquel por su puesto de poder.

Cuando Damocles, en pleno festín de comida y mujeres, advirtió que pendía sobre su

Damocles, disfrutando de su posición de poder mientras cuelga una espada sobre su cabeza.

cabeza una espada sujeta por una crin de caballo, dejó de disfrutar y devolvió a Dionisio I su posición inmediatamente.

La espada de Damocles se ha convertido en una frase moral que comúnmente se usa para referirse al peligro de ostentar un gran poder, y la gran responsabilidad que conlleva como consecuencia. Y esto es lo que Rufus Wainwright expresa, aludiendo tácitamente a Donald Trump, y escribiendo en su web:

«This timeless tale points out the hard fact that with great power, comes great responsibility, and for all concerned, great danger. VOTE.»

Aleluya, porque aún quedan voces que se unen a la de Rufus Wainwright: