Tercera y última jornada del Download Madrid de este año. Un final en el que los padres del heavy metal vinieron a reivindicarse: el sábado fue la noche de Judas Priest y Ozzy Osborne

El último día en el Download Madrid de este año fue posiblemente el mejor. No sólo por Judas y Ozzy, que dieron sendos conciertos memorables. Bandas como Shinedown, Hellacopters o Carcass tuvieron un directo impresionante y completaron un día de festival para el recuerdo.

Si no has leído las crónicas de los días 1 y 2…

Shinedown o cómo llevarte al público de calle

A pesar de que el cuerpo empezaba a resentirse, decidimos ir a la primera tanda de conciertos del sábado. En concreto para ver a Shinedown, una banda que me había generado curiosidad escuchando el cartel antes del festival.

Y si captaron mi atención entonces, durante su concierto la tuvieron por completo. Lo de Shinedown fue una lección de cómo aprovechar tus apenas 50 minutos de festival. Entraron fuerte, interactuaron con el público hasta el punto de agarrarnos y saltar juntos, y cada tema que tocaron sonó potentísimo. Entraron a arrasar y se fueron con una ovación detrás.

Nos acercamos al escenario 3 a ver posiblemente al grupo más bestia del festival: Teething. Con frases como “¿Queréis escuchar 4 canciones en 3 minutos?” o “La siguiente canción se llama AAA <Introduzca aquí chillido grindcore ininteligible> GGGHH”, podéis imaginaros el rollo que llevan estos madrileños.

Hellacopters vuelan muy muy alto

Justo en el escenario de al lado, empieza a tocar una banda llamada Ego Kill Talent, que suena francamente bien. Nos quedamos un rato, pero nos vamos pronto a ver a los que hasta el sábado eran para mí unos perfectos desconocidos, y no he podido parar de escuchar desde entonces: Hellacopters.

Qué decir del que fue uno de los conciertos del festival… Rock n’ roll en su estado más puro. Hellacopters eran rítmicos y muy cañeros, sabiendo hacer crecer cada canción como sólo te lo permite el directo. Disfrutaban del escenario y nos lo transmitieron a los asistentes: Hellacopters volaron muy muy alto.

A continuación vemos a unos Volbeat algo descafeinados, aunque posiblemente sea por contraste con el grupo anterior. Sólo diré que disfruté más aquellas canciones en que se acercaban a un sonido más sureño, las cuales curiosamente se salen de su registro habitual.

Judas y Ozzy: recital de la vieja escuela

Nos vamos antes de que termine Volbeat a coger sitio en el primer plato fuerte de la noche: Judas Priest. Y no decepcionaron. Un Rob Halford en estado de gracia, con sus largas túnicas de cuero, ejerció de sacerdote predicador del heavy metal más clásico. Especialmente emocionante fue el momento en que Glenn Tipton (el guitarrista habitual del grupo, aquejado de parkinson) subió al escenario a tocar las tres últimas canciones. Lo de Judas fue todo un recital: un desfile de cueros, motocicletas y sobre todo muy buen rock.

Y prácticamente lo mismo se puede decir del concierto de Ozzy Osborne. Un directo descomunal en el que grandes temas como Mr. Crowley, War Pigs No more tears brillaron más que nunca. Mención especial para Zakk Wylde, no tanto por saber tocar la guitarra con los dientes, como por robarse el escenario en cada solo. Sin duda el de Ozzy fue uno de los mejores conciertos de este año.

Justo después pude ver a unas L7 muy cañeras (¡queremos ver más grupos femeninos en este festival!) y unos Carcass apocalípticos. Para acabar, pude ver el final de Angelus Apátrida, quienes se marcaron un tremendo Domination como homenaje a Pantera, a razón de la reciente muerte de Vinnie Paul.

El cansancio ya causa estragos -han sido 9 horas de conciertos sin pausa- así que me despido del Download hasta 2019.

Keep rockin’!