Amaia de…Pamplona

Amaia Romero ha ganada la nueva y exitosa edición de OT. Era de esperar, ya que ha tenido un apoyo tremendo desde el principio. Por eso, no podemos dejar escapar la ocasión de repasar su estancia en la academia. Señalaremos los puntos débiles, ya que por parte de la academia han sido todo halagos. Sin embargo, también comentaremos los puntos fuertes de Amaia y por qué merece haber sido la ganadora de OT 2017. Comenzamos.

Amaia y su gusto ecléctico: clásicos y modernos

Amaia comenzó su paso por la academia con el clásico Starman de David Bowie, gran influencia británica de la música cuya muerte conmovió al mundo hace poco más de dos años. Más adelante, Amaia se lanzó a hacer una delicada y dulce interpretación de otro clásico británico: Across The Universe de los Beatles. No olvidemos que Amaia participó anteriormente en El número uno, antiguo concurso de talentos musicales de Antena 3, y cantó otro clásico de los Beatles: Here Comes The Sun.

Pero no se ha limitado a la música británica, también ha demostrado gusto en interpretar clásicos en español como Te recuerdo Amanda de Víctor Jara o Me conformo de Marisol. Y hablando de clásicos, cómo olvidar la música clásica. Amaia nos ha regalado muchos momentos inolvidables interpretando piezas tan clásicas como el Estudio revolucionario de Frédéric Chopin.

Como no todo van a ser clásicos, Amaia también escucha música actual, extranjera y española, como cualquier persona de su edad. Por eso, también la Academia nos ha dado la oportunidad de disfrutar con versiones de Ed Sheeran (Shape of You), de Rihanna (Love on the brain), de P!nk (So What), de Zenet (Soñar contigo), de Zahara (Con las ganas), y hasta de la aclamada película La La Land (City Of Stars).

Los tres finalistas: ¿cuestión de pulmones?

Amaia se disputaba el puesto de ganadora de OT 2017 con Aitana y Miriam. Miriam cantó Invisible de Malú y Aitana nada menos que Chandelier de Sia.

Aitana en Chandelier demostró un manejo excelente de la voz y del aire para llegar a los notas más agudas cantadas en falsete —también Sia lo hace de este modo— sin ahogarse, logrando una interpretación llena de matices.

Miriam, por su parte, desplegó gran potencia vocal y también gestionó el aire de manera que parecía que las reservas de oxígeno de sus pulmones no se acababan. Aunque para pulmones los de Pablo Alborán, que mostró, con su interpretación de Prometo, lo que significa sostener largas frases musicales sin respirar.

Sin embargo, Amaia no parece tener tanta capacidad pulmonar, o al menos no gestiona tan bien el aire. En su versión de Miedo de M-Clan, cada poco tiempo se puede oír claramente cómo respira -de manera evidente y a veces algo escandalosa- entre frases.

Si pensáis que exagero, comparemos con el ejemplo de Pablo Alborán interpretando en la gala Prometo. También al piano, como Amaia, pero casi ni se le oye respirar. Y eso que las frases musicales que sostiene son mucho más largas y exigentes vocalmente. Eso sí que son pulmones.

Pablo Alborán – “Prometo”

Amaia, ¿cantante o pianista?

Por otra parte, Amaia demuestra ser un músico excelente al ser capaz de acompañarse al piano mientras canta. Eso demuestra la capacidad musical esencial que todo cantante debe tener: un gran oído, pues es ella quien ‘saca de oído’ las canciones para tocar sus propios arreglos pianísticos.

Es decir, Amaia no es cantante ni pianista: es músico, lo que engloba las dos cosas.

Cabe decir que su querido Alfred también es un gran músico y toca, nada menos, que tres instrumentos diferentes: piano, guitarra y trombón. Desde luego, la pareja representante de España en Eurovisión es no sólo una gran pareja a nivel emocional, sino también a nivel musical.

La merecedora ganadora de OT 2017

En Amaia confluyen varias destrezas y características personales que la convierten en más que una merecedora ganadora:

  • Oído musical (‘saca de oído’ las canciones)
  • Perfeccionismo y humildad: no hay más que ver sus ensayos
  • Voz dulce y delicada, pero potente, expresiva y llena de matices (al contrario que otros concursantes, que no mencionaré, que su técnica vocal dejaba mucho que desear al cantar).
  • Técnica pianística. No he visto a nadie más de la academia tocar el Estudio revolucionario de Chopin ni obras de Bach.
  • Técnica vocal, no perfecta pero más que adecuada. Aún es joven y tendrá tiempo para formarse vocalmente más. Conociendo su perfeccionismo, lo hará.
  • Capacidad de cantar y tocar el piano a la vez. Es más difícil de lo que parece.

Sin pretensión, directo al corazón

Para concluir, quiero recalcar la importante cualidad de Amaia de ser humilde. Amaia, cuando sube al escenario es, en palabras de su querido Alfred: « …como una niña de cinco años jugando». Y es cierto. No pretende ser una cantante virtuosa ni hacer un show. Se olvida de las pretensiones, canta, disfruta, y nos transporta con ella a su dimensión.