¿Conoces a Queen por “los de We will rock you”? Si es así, este artículo es para ti.

Seguramente cantaste el We are the Champions de Queen cuando España ganó el mundial o hayas acabado más de una noche tarareando aquello de “ai guanchu bi fri” con un par de copas de más. Incluso puede que hayas visto a Miquel Iceta bailando al son de Don’t stop me now en los mítines del PSOE.

Muchos temas de Queen están insertos en el inconsciente colectivo y son parte de nuestra vida. Sin embargo, mi experiencia es que muy pocas personas han seguido escuchando más allá de esas canciones más conocidas. La discografía de Queen está llena de auténticos temazos, con varios discos redondos, influencia de múltiples géneros y, en general, con una calidad musical altísima.

Presento aquí una lista con 10 canciones menos conocidas que, de verdad, merece la pena escuchar. Es un top personal y siento que dejo muchas canciones fuera, pero creo que es un buen comienzo si quieres profundizar en la obra de uno de los mejores grupos de la historia. Espero que lo disfrutes.

White man

Esta canción es un gran ejemplo de la potencia que podía imprimir Brian May en un tema gracias al particular sonido de su guitarra. White man denuncia el dolor generado por el hombre blanco desde el punto de vista de un indio americano, cuya rabia parece impregnar tanto las letras como la música.

Son and Daughter

El sonido más identificable de Queen es el más cercano al Glam y a la Opera Rock, pero en su disco debut de 1973 lo que nos encontramos es rock progresivo al más puro estilo de Led Zeppelin. Este Son and Daughter es un buen exponente de este sonido (con un genial riff de guitarra). Queen es un gran primer disco que anticipa lo que estaba por llegar.

Ogre Battle

Un año más tarde la banda lanzaría Queen II, dentro del cual se encuentra este genial Ogre Battle. Atentos sobre todo al inicio de la canción: empieza un crescendo que culmina con las voces, dando paso a unas guitarras absolutamente adrenalínicas que nos acompañarán durante toda la canción. Es, posiblemente, el comienzo más potente de una canción de Queen.

Death on two legs (Dedicated to…)

Freddie dijo al respecto de esta canción:

Esta fue la letra más despiadada que escribí jamás. Era tan vengativa que Brian (May) se sintió mal cuando la cantó. Nadie podría imaginar nunca cuanto odio y maldad afloraban al interpretarla.

Ese odio se dirigía contra su antiguo mánager, del que consiguieron desembarazarse para el álbum que abre con esta canción. A night at the Opera es considerado por muchos su mejor disco, y es desde luego el que estableció a Queen en la primera línea de la música.

Innuendo

Con esta canción abría el último disco de Queen, también llamado Innuendo. Es un tema profundo y complejo, en el que resalta un genial solo de guitarra flamenca en la parte central a cargo de Steve Howe, el guitarrista de Yes.

’39

’39 es una canción muy atípica para Queen. Una emotiva fábula psico-espacial con unas guitarras folk algo etéreas, que prueba la intención perenne de los Queen por experimentar con el sonido. El resultado es una auténtica belleza, uno de los temas preferidos de los fans.

Stone Cold Crazy

El portal Allmusic describe esta canción como «Una locomotora fuera de control». Stone Cold Crazy es absolutamente espídica, precursora del hard metal que llegaría una década más tarde. De hecho, es considerada la primera canción de trash metal de la historia. Metallica le rindió homenaje incluyendo su propia versión de este tema dentro de su disco Garage Inc.

Tear it up

Tear it up fue un back to the basics para Queen: lograr una canción sencilla y directa con una potente línea de percusión, tal como hicieron con We will rock you. Quizá no llegaron al cerebelo de millones de personas como con ese tema, pero el resultado es muy reivindicable, especialmente cuando lo tocaban en directo.

Princess of The Universe

Princess of the Universe es un tema explosivo, enloquecido, con varios ritmos, coros épicos y guitarras de puro heavy metal… todo dentro de la misma canción. Se suele decir que es la antítesis de Who wants to live forever tanto temática como musicalmente.

The Prophet’s Song

The Prophet’s song es una canción colosal. Ocho minutos de épica, coros y guitarras contundentes, que acaban por tomar un cariz cuasi-místico. Las armonías de las voces se combinan a la perfección con una guitarra de May que, en palabras de Freddie, «casi le hace hablar». Dale al play y déjate llevar.

God save the Queen!