Agujero Negro Cómic

Recuperamos la sublime novela gráfica de Charles Burns, publicada en nuestro país por Ediciones La Cúpula

Sabía que tendría que contarle mi versión de la historia…y lo hice. Pero no podía contárselo todo. No podía contarle las partes desagradables…

…y había muchas partes desagradables.

Agujero Negro CómicMuchos adolescentes del pueblo contrajeron el bacilo. A algunos apenas les salieron unos bultos o un pequeño sarpullido, pero otros se convirtieron en auténticos monstruos a los que crecía un apéndice nuevo cada día. No eran sólo síntomas pasajeros. Una vez contraías la infección, te convertías en eso para siempre.

Al igual que una de las protagonistas, Charles Burns usa este punto de partida para zambullirse en las aguas negras y gélidas de la adolescencia. Un período en el que las emociones son demasiado intensas. En el que el mundo se manifiesta como un lugar confuso, oscuro y difícil de comprender.

Usando esta excusa (un bacilo que se contagia por vía sexual y crea deformidades en el cuerpo del huésped), Burns nos habla de las inseguridades respecto al cuerpo, de el descubrimiento de la sexualidad y de los miedos propios de la juventud. Los personajes ven que sus cuerpos cambian, sienten vergüenza e intentan ocultárselo a su familia y amigos, generalmente con muy poco éxito.

Usando como excusa una infección que genera deformidades en el cuerpo, Burns nos habla de las inseguridades y los miedos propios de la adolescencia

Agujero Negro CómicBurns adopta casi literalmente la negrura que vaticina el título. Los personajes se mueven siempre en la oscuridad del bosque o de una habitación. En una oscuridad que genera una atmósfera de miedo y extrañeza, pero que conforme avanzamos en la obra se convierte en un halo reconfortante. Una habitación oscura que nos aísla de un mundo exterior que resulta aterrador y al que los personajes no quieren enfrentarse.

La obra llega a lugares muy profundos, tocando aspectos como el amor no correspondido, la sensación de pérdida, el aislamiento… La intensidad de Burns por momentos asfixia, pero esto es un cumplido, ya que es ésa precisamente la intención del autor. Un dibujo y narrativa excepcionales nos llevan de la mano en un viaje extraño e hipnótico, en el que las emociones están a flor de piel.

En definitiva: Agujero Negro es una obra maestra en mayúsculas. Uno de esos cómics que sin duda elevan el medio, que abordan temas complejos con gran profundidad y que sin duda dejarán poso en el lector. No dejen de leerla.