Con Vengadores: Infinity War, Marvel asume riesgos para llevar a su universo cinematográfico al siguiente nivel

AVISO – Este artículo tiene SPOILERS leves de Vengadores: Infinity War. Si sigues leyendo, es bajo tu responsabilidad.

No quiero echar leña al fuego de la interminable guerra Marvel vs DC – guerra más de los fans que de las compañías – pero me voy a tomar la licencia de recurrir a una película reciente de DC para el análisis que quiero hacer en este artículo. Estoy hablando de Escuadrón Suicida, posiblemente la película más “videoclipera” y “frankensteiniana” (estas palabras no existen, pero ya me entendéis) de nuestro tiempo.

Y recurro a esta película porque, en mi opinión, es el culmen de lo que significa no creer en tu producto. Cuando el proyecto empezó seguramente sería algo coherente, pero entonces un productor dijo: “En Batman vs Superman la gente se aburría porque había muchos silencios, ¡pon 8 canciones por minuto!”. A lo que otro añadió: “¡Pero pon más Harley Queen! ¡Falta Harley Queen!”. Y otro: “¿Pero Will Smith es un asesino? No hombre no, que sea un pobre padre. Que tiene que ser asesino a sueldo para pasarle a su niña la pensión”.

A donde quiero llegar es: hacer una película es un proceso largo. El cine requiere planificación e implica que inevitablemente se asuman riesgos. La idea de un escuadrón de supercriminales, enviados como carnaza a las peores misiones es ciertamente potente. Pero esa idea se perdió por el camino. La película se fue adulterando, para adaptarse a las modas y arriesgar menos. ¿El resultado? Una película videoclip, en la que la historia que nos quieren contar importa bastante menos que hacer un buen plano del culo de Harley Queen.

Una película es un proceso largo: Querer contentar a todo el mundo y sumarte a modas puede adulterar el resultado.

Cuando ya no planeas sólo una película, sino un universo entero, es importante  mantenerte fiel al proyecto original. Marvel ya ha tomado riesgos en el pasado, por ejemplo con Guardianes de la Galaxia – unos héroes que ni a los aficionados a los cómics nos sonaban mucho-. O con Black Panther, un héroe que en los cómics rara vez ha mantenido suficiente interés como para tener serie propia. Sin embargo, ambas películas han sido un éxito rotundo.

Aún así, en Marvel no sabían que Black Panther iba a ser un éxito cuando estaban escribiendo el guión de Infinity War. Y sin embargo, Wakanda es uno de los escenarios principales de la película. Probablemente esta película estuviera ya planeada antes de estrenarse Spiderman y Doctor Extraño, y nadie sabía si dichas películas iban a gustar. Tengamos en cuenta que el Doctor no era un personaje conocido para el gran público. Por su lado, Spiderman se sometía al enésimo reboot de su saga. No obstante, ambos son parte esencial en la guerra del Infinito.

No era seguro que Spiderman, Doctor Extraño o Black Panther gustaran. Y sin embargo, son parte esencial de Infinity War.

Eso significa confiar en que tu universo y tus personajes va a tener un interés para el espectador: asumir riesgos en pos de contar una historia que entretenga y emocione.

Infinity War logra llevar esto al siguiente nivel, y sí, me estoy refiriendo a ese final. Porque hacer un blockbuster de 500 millones y acabarlo con semejante bajón es echarle narices. Te han sometido a dos horas y media de aventura y épica. La lógica dicta que acabes en subidón, que la gente salga alucinada de tu película y se ponga a twittear compulsivamente lo alucinada que está. Pero tras ese final el espectador queda desolado, tratando de asimilar lo que acaba de ver.

 

¿Por qué asumir ese riesgo? Porque tienen una historia que contar, y confían en que la gente querrá llegar al final del viaje con esos personajes. Porque creen en su producto.