Acción sobresaliente, fotografía impactante y un alejamiento de la fórmula del estudio es lo que caracteriza a la historia del Rey de Wakanda en Black Panther

Black Panther no sigue el esquema del UCM: las películas van en línea de tiempo continua, esta no es así. Inicia con una historia en el que se explica los orígenes del Vibranium (el material con el que esta hecho el escudo del ‘Capi’) cuya fuente se encuentra en Wakanda. La historia comenzará en el año 1992 en Oakland, California, con el radical N’Jobu, en conflicto con su hermano T’Chaka. Esto es la clave para la entender la historia que tiene lugar una semana después de Capitán América: Civil War.

Black Panther se sitúa justo antes de Spider-Man: Homecoming y indica que la historia tuvo lugar ‘dos meses después’ después de su pelea con los Vengadores.

Una creación clave para entender el Mundo Marvel

La película resuelve dudas y crea curiosidad sobre lo que ocurre en el reino de Wakanda después de Civil War. ¿Por qué entonces ver la película de Black Phanter antes de los Vengadores la guerra del infinito? En Civil War, T’Challa perdió a su padre y por eso se convierte en el próximo rey de Wakanda. ¿Será T’Challa el líder necesario para enfrentarse a los peligros que se avecinan?. ¿Será la tecnología de Wakanda determinante para salvar al mundo de Thanos?. ¿Estarán preparados para la llegada de la guerra del infinito?. La respuesta sera lo que ocurra aquí a lo que podría ocurrir en el resto del mundo.

Un producto esperado con mujeres de armas tomar

Black Panther, la pelicula más política y alejada del cine de superhéroes. Ryan Coogler tenía entre manos uno de los productos más esperados de los últimos años. El príncipe de Wakanda protagoniza su propia aventura de acción en un contexto social y político.

El director de Creed expone una película increíble que hace que tengamos ganas de ver mas en la película de los hermanos Russo. Esta nueva cinta tiene una trama principal que gira en torno al trono de Wakanda, viendo la lucha interna que tiene el protagonista con la lección que sus antepasados le enseñaron y lo que puede ofrecer al resto del mundo en tiempos modernos.

No solo se muestra lo mejor del héroe, sino que el magnífico reparto que le acompaña hacen que su tarea sea más fácil. Lupita Nyong’o como Nakia, Danai Gurira como Okoye y Letitia Wright como Shuri son perfectas en sus respectivos papeles. En muchas ocasiones pueden parecer las protagonistas por ser muy fuertes y todo lo contrario al tópico de ‘dama en apuros’. Mujeres valientes, mujeres de armas tomar.

Ramonda y Everett K. Ross también forman parte de esta familia en donde las relaciones y el sentimiento. La increíble Dora Milaje, la guardia de la familia real hace un papel increíble. El director ha sabido adaptar a la perfección, teniendo un espectáculo visual con cada aparición y llevando a otro nivel la palabra ‘lealtad’. 

Wakanda: una nación de la que todos querremos hacer patria

La nación de Wakanda esta muy avanzada tecnológicamente. No todas las películas han logrado que donde trascurre la historia sea tan importante como en esta ocasión. Siendo en este lugar una co-protagonista más. Los espectadores logran sentir el afecto que los protagonistas sienten por su patria.

En cuanto a los villanos, nos venían dando antagonistas poderisísimos como Hela o Ego. Pero esta vez han optado por uno más terrenal con Killmonger. El personaje de Michael B. Jordan viene con un trasfondo bien argumentado, teniendo un pasado al cuál recurrir para explicar sus motivaciones. Mientras tanto, Ulysses Klaw sigue en el misma línea de La Era de Ultrónsatírico, irónico, gracioso.

Entre otros personajes tenemos a W’Kabi y M’Baku. El primero si tiene algo más de trasfondo y convicciones propias. El desarrollo del segundo no fue muy convincente, rompiendo el dramatismo y estando fuera de contexto completamente.

Ambiente tecnológico entre las tradiciones ancestrales de las tribus africanas

Otro aspecto es la estética casa muy bien con el resto de personajes. El ambiente tecnológico unido al estilo rudimentario de las tribus hace cada escena que transcurre sea un increíble. El lenguaje, la vestimenta y los rituales son tan increíbles que nos transportan a un ambiente de tradición ficticia.

En lo que respecta al CGI, los efectos especiales destacan pero no de forma positiva, nada grave al tener en cuenta que esto solo ocurría en unos pocos segundos. La fotografía principal y la dirección de Ryan Coogler ha ayudado mucho a que cada secuencia de acción sea toda una maravilla para el espectador. Mucho se ha hablado de la escena del casino, la persecución en las calles de Corea o las coreografías de lucha. Al fin y al cabo, no tienen nada que envidiar al resto de escenas memorables del Universo Marvel.

Y lo mejor sin duda es la Banda Sonora Original. Un repertorio lleno de artistas y con Kendrick Lamar al frente de este proyecto, Marvel Studios ha sabido crear un ambiente acústico del que mucho se quejaban y hasta incluso llegaban a decir que era inexistente. Sin embargo, no todo son canciones originales de estilo rap o pop, con Black Panther también ha habido lugar para los ritmos africanos al más puro estilo de El Rey León.

Una adaptación compleja que cumple superando la media exigida

Mi punto de vista sobre la cinta se basa en que es entretenida, cumple y supera la media exigida sobre una película de superhéroes. Eso sí, me falta ese humor de las películas de Marvel aunque logre arrancarnos alguna que otra sonrisa.

Black Panther no va a ser la mejor película de superhéroes de 2018, pero tampoco la peor. Es una correcta primera adaptación del cómic al cine de un superhéroe tan complejo y con tantos matices. Además hay que destacar tres puntos fuertes que logran sostener los problemas narrativos y de ritmo de la cinta: es muy placentera en lo visual, perfecta en su banda sonora y exquisita en cuanto a reparto.

Para mí, lo mejor es la definición del superhéroe y la adaptación del complejo material original. Por el contrario,  lo peor es que la historia resulta muy conservadora en términos narrativos aportando problemas de ritmo y la gran ausencia de un gancho como personaje individual.