Entrada Auschwitz
Entrada Auschwitz I

‘No muy lejos y no hace mucho’. Así te recibe la exposición sobre Auschwitz, un lugar negro para la historia que no debemos enterrar en el cajón de la vergüenza.

SMapa Auschwitzi os hablo de un pueblo próspero en la Polonia de los años 30, Oświęcim, probablemente estéis perdidos y no os suene. Sin embargo, Auschwitz es un punto en el mapa que todos tenemos en nuestra mente como sede del horror, del holocausto nazi.

Este pequeño núcleo de población fue escogido para ser el complejo de exterminio más grande de las atrocidades lideradas por Adolf Hitler. Además no sólo era un lugar de exterminio, si no de concentración y esclavismo.

Escribo este artículo como reseña a la exposición ‘Auschwitz. No hace mucho. No muy lejos’, que actualmente está emplazada en el Centro de Exposiciones Arte Canal de Madrid. Para acceder, lo más cercano es el metro (L9, Plaza Castilla) y su precio es de 6€ sin audio-guía y de 7€ con ella (lo cual recomiendo encarecidamente porque te integra en el ambiente y seriedad del tema que trata la exposición).

Como breve introducción a la bien sabida historia de Hitler y el holocausto, cabe destacar que los campos de exterminio y concentración tenían como fin mantener la ‘pureza’ de Alemania a través de la masacre y el maltrato hacia frentes políticos opuestos, discapacitados y minorías como los romaníes, homosexuales y judíos.

 

¿Por qué un porcentaje tan mínimo de la población era ‘culpable’?

Tras el duro castigo recibido en Alemania tras la Primera Guerra Mundial, Hitler ascendió al poder como reflejo de la rabia germana contenida por haberlo perdido todo. En la búsqueda de un chivo expiatorio, los judíos fueron el blanco perfecto debido a su lugar clave en las esferas económicas, pese a ser una minoría.

Como curiosidad, el plan de exterminio judío primeramente fue concebido como un ‘destierro’ a la gran isla de Madagascar. Finalmente, viendo que era un gran desembolso, se prefirió crear los campos de concentración.

¿Campos de trabajo o de exterminio?placa auschwitz

La idea general de campo de concentración siempre ha estado muy ligada al cine. Sin embargo, existían variantes de estos lugares del horror. En el caso de Auschwitz existían tres campos:

  • Auschwitz I: fue utilizado para internar a miembros de la resistencia e intelectuales polacos; después a prisioneros de guerra soviéticos, testigos de Jehová, presos comunes alemanes, elementos ‘antisociales’ y homosexuales (aparte de judíos). El campo albergaba entre 13.000 y 16.000 prisioneros, número que llegó a 20.000.
  • Auschwitz II (Birkenau): su objetivo era el exterminio. El campo se equipó con 4 crematorios con cámaras de gas. Cada una podía recibir hasta 2.500 prisioneros por turno, dato del que se jactaban porque era el campo con mayor capacidad para matar.

  • Auschwitz III (Monowitz): fue principalmente un campo de trabajo forzado, aunque con un alto grado de exterminio. Albergó alrededor de 12.000 prisioneros, mayoría judíos y prisioneros de guerra que obtenían trabajos más fáciles e, incluso, la posibilidad de libertad. Estos prisioneros trabajaban en la fábrica de caucho sintético IG Farben, que colaboraba con las SS.

Un amargo paseo con sus protagonistas

La exposición nos ofrece una ruta de dos horas que nos introduce en la barbarie de Auschwitz. Primero, nos pone en situación, en el antes de la pequeña ciudad de Oświęcim. Incluso nos cuenta historias de sus ciudadanos.

Después, con amargura se nos explica el porqué de este horror, el resentimiento alemán y su manera de deshumanizar a cualquiera que no cumplía el ‘canon ario’. ¿Una imagen? Máscaras basadas en los rasgos de romaníes y judíos para reconocerlos y detenerlos de manera más sencilla.

No es una experiencia de ‘ocio’ como tal, pero es una experiencia que marca. Ver cómo se hacían juegos de mesa de ‘Atrapa el judío’; croquis de las fosas comunes donde caían los cadáveres tiroteados o esquemas sobre el nivel de judaísmo que se permite en la sangre te crea la gran pregunta. ¿Cómo se pudo volver la espalda ante tal crueldad? ¿Cómo se pudo llegar a crear una ideología que aunó (y por desgracia aún también) miles de seguidores?

Todo lo que se expone pertenece al campo de Birkenau: podemos ver barracones, ollas, látigos, uniformes a rayas, objetos personales de los prisioneros o cosas tan curiosas como un libreto del coro de reclusos del campo.

El trabajo os hará libres: la falsa promesa

Siempre ofrecían trabajos voluntarios y nosotras los hacíamos para evitar castigos. Nos hacían mover un gran montón de piedras de un lado a otro. Al día siguiente lo volvíamos a mover a su sitio

Un campo en el que los trabajos forzados inútiles reinaban, también existían labores clave. Había prisioneros que trabajaban en el Kanada, lugar donde se clasificaban los enseres de las maletas arrebatadas en la puerta del campo. Todos estos útiles, desde peines hasta platos, se vendían o se daban a los ciudadanos alemanes.

Otro de los trabajos que te podían ser adjudicados en el campo es el de Himmelfahrtkommando. Aquellos que tenían esa desgracia, eran mejor tratados; pero se encargaban de llevar los cadáveres de las cámaras de gas a los crematorios. Este trabajo suponía un trauma irreparable, del cual los propios prisioneros dicen que estaban ‘muertos en vida’.

Sin embargo, entre el horror y la muerte había hueco para la amistad y el amor. Motores que narran los supervivientes como la clave para la estancia en el infierno nazi. Una muestra de ello es una felicitación clandestina firmada por varias prisioneras para una de sus compañeras o el anillo de compromiso que una mujer guardó como su bien más preciado con la esperanza de reencontrarse con su amor en la liberación.

Zapato AuschwitzPara finalizar, os dejo una imagen. Un calcetín encajado en su zapato, concretamente en el de un niño. Así se refleja la gran mentira: “duchaos para despiojaros, que así después estaréis sanos y podréis trabajar”. Simplemente se enfrentaban a la muerte, en una ducha falsa junto a otras 2.000 personas.

Auschwitz, horror que no debería repetirse. ¿Somos conscientes de lo que conlleva el fanatismo y el odio?