España se impone al combinado sueco por 29-23 tras una excelente segunda mitad

Por fin se ha logrado. Tras quedarnos con la miel en los labios hasta en cuatro ocasiones (1996, 1998, 2006 y 2016), la Selección Española de Balonmano se ha colgado por primera vez en su historia el oro en un Campeonato de Europa.

Lo hizo el pasado domingo 28 de enero ante Suecia con un contundente resultado de 29-23. El encuentro estuvo muy disputado hasta el final del primer término, 14-16 para el combinado sueco. Pero segundo tiempo fue otro cantar…

Si algo caracteriza a estos ‘Hispanos’ es su actitud de no bajar los brazos ni rendirse nunca. De hecho, fueron una auténtica apisonadora. Tras reanudarse la segunda mitad, un parcial de 6-1 terminó por decantar prácticamente el encuentro. España siempre supo mantener la ventaja de cinco/seis goles hasta el pitido final.

Todos rindieron a un nivel altísimo. Solé, Sarmiento, Aginagalde o el propio capitán Raúl Entrerríos… En definitiva, la plantilla entera brilló en ataque y defensa, jugando como un auténtico equipo para conseguir este primer europeo tan merecido para España.

Para expertos de esta disciplina deportiva, el haber ganado este título tiene más mérito que los dos mundiales y el oro de los JJOO que España tiene en su haber. Y es que el viejo continente ha proporcionado históricamente las mejores selecciones de balonmano de todo el mundo. Entre ellas se encuentra Francia, a la que los Hispanos’ dejaron apeada en semis.

De las cervezas a colgarse el oro en cuatro días

El otro gran héroe de los ‘Hispanos fue un viejo conocido del combinado español. A sus 38 años, Arpad Sterbik se plantaba el pasado jueves en la disciplina de Jordi Ribera para sustituir al cancerbero Gonzalo Pérez de Vargas, que se había lesionado ante Alemania.

Sterbik festeja con el banquillo una de sus paradas

«El miércoles estaba viendo el Europeo en casa con una cerveza y patatas fritas», comentaba el portero de origen serbio que, en menos de 24 horas, cambió el sofá de su casa por la titularidad en unas semifinales de un Campeonato de Europa. Ya en la final ante Suecia, fue uno de los grandes artífices de la noche al encajar solo siete tantos en la segunda mitad, lo que ayudó y de qué manera a alcanzar esa ansiada medalla de oro.